El retraso en la adaptación a la transformación digital y a los desafíos ambientales expone a las empresas, tanto fabricantes como distribuidores, a un riesgo mayor de pérdida de competitividad.
Para 2025, más de un tercio de las empresas existentes en diversos sectores podrían verse arrastradas por el vórtice de la digitalización, lo que provocaría su salida del mercado. La innovación tecnológica ya no es una simple ventaja, sino un requisito indispensable para la supervivencia.
Lo mismo ocurre con el impacto ambiental, una necesidad absoluta que los actores de la automoción deben integrar. Este sector está particularmente expuesto a eventos «disruptivos» (imprevistos y radicales), ya sean endógenos o exógenos, que hacen que las prácticas comerciales establecidas resulten totalmente insuficientes.
El concepto de resiliencia
La resiliencia no consiste en sufrir pasivamente estas incertidumbres, sino en reaccionar de manera proactiva para transformar los problemas en oportunidades. En el comercio de automoción (motortrade), se deben tener en cuenta varios factores específicos:
- Digitalización del vehículo: Los desafíos organizativos son cruciales: adaptar las tecnologías de la empresa, desarrollar nuevas competencias, introducir nuevos perfiles profesionales y reforzar el sentido de pertenencia ante cambios radicales.
- Digitalización del cliente: El uso intensivo de Internet y de los teléfonos inteligentes ha modificado profundamente nuestros hábitos (e-commerce, cloud, firma electrónica). Las tecnologías automotrices deben concebirse ahora como herramientas integradas que mejoran la «inteligencia digital» del usuario y ofrecen una experiencia «onlife» máxima a través de la inteligencia artificial.
- Ecosostenibilidad: Las normativas sobre emisiones, los sistemas de ahorro de combustible y los motores ecológicos son ejemplos evidentes de esta mutación, añadiendo un factor de incertidumbre adicional en una industria en plena evolución cualitativa y cuantitativa.
- Consolidación de los fabricantes: El mercado se ha concentrado en manos de unos pocos grandes grupos. Hoy en día, solo 12 grupos se reparten aproximadamente 60 marcas diferentes, lo que les otorga un poder de negociación inmenso frente a las redes de distribución.
- Evolución de las políticas de distribución: El nuevo Reglamento de Exención por Categorías (REC o VBER en inglés) de la Unión Europea actúa como un catalizador. El desarrollo del e-commerce y el acceso directo a los datos de los clientes por parte de los fabricantes modifican radicalmente el equilibrio entre el proveedor, el distribuidor y el cliente final.

